Cuidemo nuestra espalda

de_espaldas.jpgLa espalda parece ser la gran olvidada de muchas mujeres. Al no verla con precisión parece que está perfecta y muchas veces no es así.

 Mirar o hacer que alguien la examine para saber exactamente cómo está esta parte de nuestro cuerpo.

Hay que acostumbrarse a cuidar la espalda diariamente, utilizando en la ducha un cepillo largo de cerdas suaves y no olvidar de aplicar la crema o leche nutritiva para el cuerpo.

En la ducha o baño diarios frotar enérgicamente con un guante o banda de crin para sacarte las espinillas o granos que tengas, la piel de la espalda enrojecerá, pero es la única forma  de que estos pequeñísimos microbios  desaparezcan.

Después de una ducha caliente con el correspondiente enjabonado y fricción, tomar la última ducha con agua fría.

Después del baño o ducha y de una enérgica fricción, frotar con la misma fuerza con colonia de 90º o con alcohol de romero.

Aplicar una crema astringente para cutis durante una semana y luego una buena hidratante después de esta semana de tratamiento.

Si puedes aplicate una ves a la semana alguna mascarilla natural, encontraras varias en este blog ya que las mismas que recomendamos para la cara sirven también para tu espalda.

Utiliza jabón neutro, y no olvides de cuidarte del sol, la espalda es lo primero que nos quemamos cuando nos ponemos de espalda y solemos achicharrarnos.

El sol también hace daño y debes ponerte protector suficiente si quieres lucir una espalda bronceada pero sana.

Post Relacionados

  • No related posts
  • No hay Comentarios

    Dejar un Comentario