mesoterapia2_3_050701.jpgLa técnica terapéutica en la que se basa la mesoterapia es sencilla, consiste en la aplicación, por parte de un médico especialista, de pequeñas cantidades de un medicamento en la dermis (zona que se encuentra entre la primera capa de piel y la grasa debajo de ella), utilizando una jeringa especial.

La Mesoterapia es sin duda el tratamiento  en el que más ha evolucionado la tecnología al servicio de la belleza.

 Se trata de una técnica antigua en la que la tecnología ha ido  perfeccionando la aplicación, los métodos y el sistema hasta el punto de que podría haberse bautizado con otro nombre porque muy poco tiene que ver la mesoterapia del siglo XXI con la finales del siglo XX.

La mesoterapia consiste en la infiltración de pequeñas cantidades de medicamentos alopáticos que desarrollan una acción antagónica   para combatir el problema del que se trate y que puede ser muy diferentes de la celulitis y la grasa, aunque es en estos campos donde consigue resultados más espectaculares. 

El procedimiento es sencillo, rápido y con escasas contraindicaciones.

Cada vez resulta más habitual su práctica sin infiltración, por vía  percutánea  a través de la piel, mediante sonoforesis (energía ultrasónica), electroforesis (impulsos eléctricos) o luz pulsada.

Es importante informarse muy bien antes de seguir un tratamiento de mesoterapia porque, como sucede con todos los tratamientos de éxito, existen muchos imitadores y profesionales poco recomendados. 

Para acabar con la grasa

Si lo que se quiere es acabar con sobrepeso, el médico aplica inyecciones con muy fina aguja que sólo ingresa 3 milímetros en las áreas con depósitos excesivos de grasa, a fin de estimular su expulsión y que el metabolismo la transforme en fuente de calorías.

Los resultados pueden apreciarse desde la primera aplicación, que aunque no espectaculares sí son alentadores.