Cuando la casa de cosméticos MAC anunció la colaboración de Daphne Guinnes con la marca, muchos de sus seguidores esperaban una colección de maquillaje alocada (como la apariencia de la artista); sin embargo, los productos que resultaron son sencillos y de colores sobrios, lo que no le quita belleza a la colección.

La idea es emular la apariencia del maquillaje de las mujeres japonesas antiguas, por lo que este estilo se define por dibujar sobre la cara, más que por el maquillaje común que conocemos.

Los colores principales de este kit de maquillaje son el ciruela, rosa y beige; a pesar que no son tonos impactantes a primera vista, pueden lograr un maquillaje cautivante que puede servir tanto para el día como para la noche.