Últimamente se promocionan muchos productos como orgánicos, y la mayoría de las veces caemos en la tentación de comprar estos productos porque parecen ser los más adecuados para cuidar nuestro cuerpo y el ambiente.

El aumento en este tipo de productos ha alertado a las autoridades, que han realizado estudios de los ingredientes de algunos de estos productos denominados “orgánicos”.

Para que un producto sea catalogado como orgánico, debe contener como mínimo un 70% de ingredientes naturales; pero como todavía no existe una ley que regule la fabricación de los mismos, muchas empresas les colocan la etiqueta de orgánicos cuando no lo son, exponiendo a los consumidores a sustancias químicas muchas veces más peligrosas que las de los productos comunes.

Esto incluye comida, cosméticos y productos de limpieza, entre otros; uno de los casos más sonados ha sido el desriz para niñas, que se decía natural, pero que contenía químicos capaces de causar ceguera al contacto con los ojos y proliferación de células cancerígenas con el uso prolongado.

Así que la próxima vez que decidas comprar este tipo de productos, debes averiguar bien sobre la marca y sus ingredientes, para así evitar atentar contra tu salud.