El placer y las emociones que despiertan tu perfume
Muchas veces nos sentimos atraidos por el olfato, eso es lo que despierta en nosotras un determinado perfume que nos recuerda o nos hace sentir algo especial en el momento que estamos cerca de esa persona.
Por lo general nos queda registrado y dificilmente nos olvidamos de el aroma y lo relacionamos con una determinada persona.
De la misma forma nos pasa a nosotras con la fragancia que usamos, ella siempre nos identifica y despierta en los otros algo especial.
Hoy en el mercado tenemos muchas fragancias las cuales elegir, pero sin duda cada piel es distinta y en cada uno surge una energia especial cuando lo usamos.
¿Cómo elegimos un perfume?
Cada mujer posee su fragancia y hoy en día, existe una amplia variedad de fragancias para cada vestuario, momento y estilo.
El secreto es saber dar con el olor que se lleve bien con tu piel.
Muchos piensan que el perfume clave es aquel que hace que un hombre gire su cabeza para ver de dónde viene ese aroma. O el que obliga a otra mujer a preguntar: ¿qué perfume tienes puesto?
Sin embargo, el origen de los perfumes tuvo un propósito curativo más que sensual. Los antiguos egipcios, que fueron maestros en el arte de las sustancias aromáticas, consideraban que los distintos aromas curaban muchas dolencias.
Hojas, flores, madera y cítricos formaban parte de aquel milenario arsenal terapéutico, la misma base que los modernos perfumistas utilizan para producir fragancias.
Hoy en día, un frasco de perfume, colonia o loción es un elemento más de cualquier toilette o cartera.


